Desconectar del trabajo al terminar el día: por qué cuesta y cómo lograrlo
Terminas la jornada laboral, cierras el ordenador y te vas a casa, pero la cabeza no se va contigo. Sigues pensando en el correo que quedó sin responder, en la reunión de mañana, en lo que podrías haber dicho de otra manera. Físicamente has salido del trabajo; mentalmente sigues dentro. Esta incapacidad de desconectar no…
